CAMILO SESTO

CAMILO SESTO

sábado, 27 de septiembre de 2014

JUICIO ANTE PILATOS (1975)

El pretorio era el cuartel general de Pilatos, aunque en un principio era una fortificación destinada a la armada romana que la presidia un comandante, con el tiempo la habitaba un procurador romano de Judea, y en tiempos de Cristo el procurador romano era Pilatos. Allí mismo era enjuiciado los reos, siendo muchas veces azotados, y por ultimo podían ser ejecutados a muerte por crucifixión.
Después de haber sido rechazado por Herodes vuelve a ser devuelto Jesús a Pilatos. Los sacerdotes judíos querían condenar a muerte a Cristo, pero estos no podían condenarlo a esta pena, así que es trasladado al palacio de Pilatos.
En el pretorio escucha este ultimo a los acusadores, estos exponen que Jesús es un agitador de las masas, que además se opone a la recaudación de impuestos para el Cesar, y lo mas grave es que se proclama el Rey de los Judíos. Desde ese momento Pilatos decide interrogar a Jesús, y al rato se da cuenta que Jesús es inocente de todo ello e inofensivo, por ello decide que este reciba un grave castigo, pero sin llegar a ejecutarlo. Por ello su estratagema es azotarlo y devolverlo a los judíos, pero comete un gran error, dejar que decidan los propios judíos el destino de dos personajes tan distintos y peculiaridades como eran Jesús y Barrabas. Este ultimo estaba encarcelado por amotinamiento y donde se había producido un homicidio, el pueblo se refería a él como un bandolero.
La pena impuesta a Barrabas era la de la crucifixión. En esa época en concreto había una tradición que permitía al procurador indultar a un preso durante la Pascua  a través de la voluntad del pueblo. Por ello Pilatos decidió dar a elegir a la masa que allí se congregaba el perdón de uno de los dos personajes, creyendo éste que estos últimos elegirían a Jesús, pero astutamente los sacerdotes manipularon a estos para que eligieran a Barrabas, y cuando quiso darse cuenta Pilatos ya era demasiado tarde, y tuvo que proclamar la libertad de Barrabas. Después de todo esto Pilatos se limpio las manos con agua simbólicamente, y por ultimo proclamo unas palabras celebres que fueron las siguientes: No soy responsable de la sangre de este hombre. Lo que la multitud respondió: Que su sangre caiga sobre nosotros, y sobre nuestros descendientes.
Después de este episodio Pilatos se pierde en la memoria de la historia.

 
Letra de la canción:
 
Pilatos:
Aquí está el rey,
en mi casa otra vez
¿Y que pasó?
¿Herodes no es su juez?
Caifás:

Roma será quien juzgue a Nazaret,
porque matar no existe en nuestra ley.
Hay que crucificar, tu lo tienes que hacer.
Queremos verle en cruz
¡Tú lo debes hacer!
Pilatos:

Háblame, pues Jesús,
te han traído a mí,
maniatado por tu propio pueblo,
tu debes saber cuales son los motivos.
Óyeme falso rey.
¿Dónde está tu Dios?
¿Y tu reino dónde está?

Jesús:

 ¡Mi reino no es de este mundo, no, no, no!

Coro:

Háblanos, tú, Jesús.

Jesús: ¡

Mi reino no es de este mundo,
 no lo comprendéis, no!

Pilatos:

Eres, pues, rey.

Jesús:

Eso lo dices tú.
Estoy aquí buscando la verdad.

Pilatos:

¿Qué es la verdad?
¿Acaso es una ley?
¿Es mi verdad?
¿O tu verdad lo es?

Coro:

¡Crucifica, crucifica!

Pilatos:

¿Y qué queréis?
 ¿Matar a vuestro rey?

Coro:

 No hay mas rey que el César.

Pilatos:

Creo que no ha roto nuestra ley.

Coro:

No hay más rey que el César.
¡Crucifica!

Pilatos:

Nunca tuvisteis respeto al César
¿Por qué motivo lo invocái
s?
¿Quién es Jesús?
 ¿Es diferente?
Falso Mesías fabricáis.

Coro:

 ¡Crucifica! ¡Crucifica!
¡Clávale! ¡Clávale!
¡Clávale! ¡Clávale!

(39 latigazos)

Pilatos:

¿De dónde vienes tú?
 ¿Quién eres tú, Cristo?
Dime.
Si puedo hacer algo para que no mueras.
Dime.
Tienes tu vida en mis manos y en mi poder
¡No te has defendido!
¿Es que no quieres comprender?

Jesús:

En tus manos nada está,
si tienes poder,
te viene del mas allá,
todo está dispuesto,
 y no podrás cambiarlo.

Pilatos:

¡Estas loco, Jesús!
Te quiero ayudar.

Coro:
¡
Crucifícalo! ¡Pilatos, ya!
Recuerda al César, es tu deber,
guarda la paz de nuestro pueblo.
Recuerda al César, si no lo matas,
tu puesto lo podrás perder.
¡Crucifica!

Pilatos:

 ¡No detendré esta destrucción! ¡Martirio inútil!
Si quieres la muerte, muere por fin.
Pero de esta acción,
lavo mis manos de sangre inocente.
 
 
Ficha Técnica:
Pilatos, Jesús, Caifás y Coro
 
 ARREGLOS Y DIRECCIÓN MUSICAL:  TEDDY BAUTISTA
 
Diseño de carpeta:    Pedro Herrero
                 Fotografías:    Javier Letamendia
 
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